Elon Musk quiso comprar Twitter por 44.000 millones de dólares, pero al final el mil millonario decidió echarse atrás, un movimiento que no le ha salido nada bien porque a pesar de los argumentos que está utilizando se encuentra inmerso en un proceso judicial que podría acabar por obligarlo a completar esa operación de compra.


ELON MUSK TEME QUE HAYA UNA TERCERA GUERRA MUNDIAL, POR ESO NO COMPRÓ TWITTER



El argumento principal que ha dado Musk es que Twitter se niega a desglosar cuántas cuentas falsas tiene, y que tampoco le ha dado datos concretos de cómo controla la proliferación de este tipo de cuentas, algo que al final influye en el valor real de la compañía. A ese argumento ahora el equipo de abogados ha añadido otro nuevo, el miedo de Elon Musk a una Tercera Guerra Mundial.

No es una invención de última hora, está demostrado que el 3 de mayo Musk envió un mensaje a Morgan Stanley pidiendo ralentizar la operación de compra de Twitter porque "no tendría sentido si nos vemos inmersos en una Tercera Guerra Mundial". Esto no significa que dicha guerra se vaya a producir, pero sí que es una confirmación de que el CEO de Tesla tiene una cabeza muy inquieta, y de que incluso él está preocupado por la situación del mundo.

Todavía no se sabe cómo acabará el proceso, pero Musk tiene argumentos bastante sólidos para escaparse de la operación de compra, o al menos para intentar renegociar las condiciones y el precio. Sobre la Tercera Guerra Mundial quién sabe, es un miedo que lleva ahí desde la época de la Guerra Fría, pero creo que es poco probable que llegue a ocurrir porque las grandes potencias son conscientes de que podría suponer el fin del mundo tal y como lo conocemos.