Las pérdidas de hielo del glaciar Thwaites, en la Antártida occidental son responsables actualmente de aproximadamente el cuatro por ciento del aumento global del nivel del mar, pero esta cantidad podría aumentar, ya que prácticamente ninguna otra corriente de hielo en la Antártida está cambiando de forma tan drástica como el enorme glaciar Thwaites.


 

Los seguidores de la teoría del Reverso de los Polos hace tiempo que vienen diciendo que el deshielo de los glaciares no está provocado por el hombre sino por el calentamiento del núcleo de la Tierra y que sucede por el calor que emerge desde el interior de nuestro planeta hacia arriba. No hace mucho tiempo, los expertos atribuían estos cambios al cambio climático y al hecho de que el glaciar se asienta sobre el fondo marino en muchos lugares y, como tal, entra en contacto con masas de agua cálida. Sin embargo, ahora han descubierto otros factores que influyen en este proceso.

 

El estudio, llevado a cabo por investigadores alemanes y británicos, ha demostrado que existe una cantidad notablemente grande de calor del interior de la Tierra, justo debajo del hielo, que probablemente ha afectado el comportamiento de deslizamiento de las masas de hielo. Este sustancial flujo de calor geotérmico, a su vez, se debe al hecho de que el glaciar se encuentra asentado sobre una fosa tectónica, donde la corteza terrestre es significativamente más delgada de lo que es, por ejemplo, en la Antártida Oriental.

 

En muchas de estas zonas, la corteza terrestre solo tiene un grosor de unos 17 a 25 kilómetros. Como resultado de ello, una gran porción de tierra se encuentra solo a uno o dos kilómetros bajo el nivel del mar. Por otro lado, la existencia de trincheras ha llevado a los investigadores a suponer durante mucho tiempo que, cantidades comparativamente grandes de calor del interior de la Tierra subieron a la superficie en esta región.

 

Por otro lado, la existencia de las trincheras ha llevado a los investigadores a suponer durante mucho tiempo que cantidades comparativamente grandes de calor del interior de la Tierra subieron a la superficie en esta región.

 

Con su nuevo mapa de este flujo de calor geotérmico en el interior del mar de Amundsen antártico occidental, los expertos del Instituto Alfred Wegener, el Centro Helmholtz de Investigaciones Polares y Marinas (AWI) y el British Antarctic Survey (BAS) ahora han proporcionado la confirmación. No obstante, a pesar de los datos, los geofísicos son incapaces de determinar qué extensión de este calor geotérmico en ascenso desde el interior de la Tierra está calentando la base del glaciar.

 

“La temperatura en la parte inferior del glaciar depende de muchos factores, por ejemplo, de si la base es compacta, de roca sólida, o si son metros de sedimentos saturados de agua. El agua es un conductor excelente del calor en ascensión. Pero, también puede transportar la energía y alejarla, ante de que llegue a la base del glaciar”, ha explicado el co autor y geofísico del estudio, Karsten Gohl.

 

No obstante, el flujo de calor podría ser un factor crucial que hay que tener en consideración con respecto al futuro del Glaciar Thwaites.

 

Según añade el geofísico: “Cantidades grandes de calor geotérmico pueden, por ejemplo, conducir a que la base del glaciar ya no se congele más de forma completa o que exista una película constante de agua formándose en su superficie. En ambos casos, resultaría en más masas de hielo derrumbándose fácilmente. Si, además, se pierde el efecto de frenado de la plataforma de hielo, como se puede observar actualmente en la Antártida Occidental, el flujo de los glaciares podría acelerarse considerablemente debido al aumento del calor geotérmico”.

 

Los expertos afirman que pronto sabrán cómo de precisos son sus descubrimientos recientes sobre el flujo de calor que hay bajo el Glaciar Thwaites. Un equipo internacional, conducido por expertos británicos y americanos, se han implicado en el proyecto. Está previsto recoger muestras de núcleos hasta el lecho del glaciar y tomar mediciones del flujo de calor.  Estos descubrimientos harán posible la primera oportunidad de verificar los nuevos mapas de flujo de calor de la Antártida occidental.

 

Imagen. Distribución del flujo de calor geotérmico con áreas de brechas de datos magnéticos y aquellas con cobertura de datos magnéticos MF7 mostradas en gris. Las líneas blancas discontinuas marcan la ubicación de los glaciares: glaciar PIG Pine Island, glaciar THW Thwaites, glaciar PG Pope.


Con información de Alerta Tierra

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